martes, 11 de diciembre de 2012

Capitulo 1: Entendiendo Razones.


Una tierna niña de 7 años, iba por la calle, su vestido de color rojo, resaltaba por la intensidad del color, y su pelo suelto, seguía la dirección del viento. Hacia unos minutos se había adelantado de su madre para ir saltando delante. Iba imaginando su propio mundo, donde ella era una princesa, habían flores por todas partes y de muchos colores, grandes y chicos, era su mundo especial...
De un momento a otro se paro mirando cierta escena que le llamo la atención, era una pareja, cualquiera hubiera dicho que no tenían nada de malo pero... eran dos mujeres. La niña las miro sonriendo, lo encontraba lindo, se veían felices y muy enamoradas. Una de las chicas, era pelirroja, sonreía feliz mientras la chica morena le ponía pedazos de fruta en la boca mientras comía. Cuando trago, saboreo los labios y la chica morena se acercó para besarla.
Algo le bloqueo la vista, su madre la tomo del brazo y la tironeo para que caminara, estaba enojada y decía a toda voz 'Debería darles vergüenza, que asco'. La niña mientras caminaba atrás de su madre, aun agarrada de su brazo, miró  a la pareja, y vio a la pareja, la pelirroja tenía la mirada baja, y tenia las facciones de enojo. La otra seguía con la mirada a la niña, miraba con vergüenza, en cuanto sus miradas chocaron, la chica le sonrío y la niña le devolvió la sonrisa. Miro hacia el frente nuevamente y siguió caminando mientras su madre tenia un aspecto enojado, seguía diciendo cosas como, porque ellas podían representar eso que sentían cuando era asqueroso, y que necesitaba un psiquiatra o algo.
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La pequeña niña, nunca olvido ese día, pues había visto la prueba tantísimo del amor, cosa que no veía muy común. Si bien su madre era soltera, tenía a su tía, que en realidad no era su tía, si no amiga de su madre, pero daba igual. Ella tenía 2 hijos, y estaba enfrentado un divorcio muy complicado. Pues su marido, estuvo apunto de pegarle, y ella no le aguanto nada. Ah decir verdad, Alexandra, adoraba a los hijos de su tía Carol. Eran como sus hermanos, y en ocasiones así los presentaba. Siempre los defendía, ya que para ella, eran los hermanos que nunca tendría.
Si bien Alexandra, ya no tenía 7 años, sino 16, pero aun así pasaba todos los días por ese parque donde había visto a esa pareja, con la esperanza de encontrarlas nuevamente, pero esa vez hace tantos años, había sido la primera y última vez que las había visto. Pero ella no perdía la esperanza.
Con el pasar de los años, ella entendió las palabras de su madre aquella vez. La pareja era de lesbianas, y para que decir. Su madre era Homofobica. La verdad nunca entendió como se podían hacer llamar Homofóbicos, no era una fobia, porque ellos no tenían miedo, si no 'asco' por lo que el nombre nunca lo entendió. Si bien entendió de que iba, y entendió los dos puntos de vista. Al instituto donde iba, era de mujeres, y desde pequeña siempre vio parejas lesbianas, y las entendía, hasta incluso pensaba que ella lo era. ¿Porque? Era simple. Nunca en su vida sintió atracción por un hombre, siempre les encontraba algún defecto y los encontraba feos, pero a las mujeres, simplemente las encontraba perfecta. Sus curvas, sus sonrisas y todo. No era muy exquisita en gustos, pero los tenia al menos. Sus amigas siempre le decían que ella lesbiana, que era diferente y por eso la querían como era, tenía su forma de ser. A veces era callada, y otras veces muy revoltosa y bromista. Se enojaba con facilidad, pero a los minutos se le posaba y seguía como si nada.
Su madre no sabía nada de lo que ella creía y que lo que sus amigas decían que era. Como sabia, su madre no la aceptaría, y no quería perderla. A decir verdad su madre no la apoyaba en nada, de 2 opciones, ella siempre era la Cuarta o la Quinta, pero no importaba, era su madre y ella la amaba como tal, hiciera lo que hiciera, la tratara como la tratara.
A los 11 años, había tenido su primer novio. Si, novio. El era dos años mas grande que ella, pero era muy inmaduro, ella simplemente había aceptado, para que el dejara de preguntarle y se dejara de molestarse de una vez. Estuvieron juntos como 5 meses, terminaron porque el la tocaba. A sus 11 años, ya le llamaba la atención las mujeres, pero no quería que nadie supiera, así que simplemente dejo que el hiciera lo que quisiera con ella, por miedo a ser descubierta. Su madre supo, y le prohibió volver a hablar con el. Al principio se alivio, ya no lo vería y no la tocaría ni nada, pero con el tiempo empezó a extrañarlo, habían sido 5 meses, con sus visitas diarias, de casi 15 horas al día, se había acostumbrado a su presencia. Sus amigas nunca supieron porque habían terminado, pero luego dejo de importarle. Fue su primer noviazgo, ya que después nunca más acepto nada. Claro... hasta que llego ella. Si bien a Alexandra, siempre le había llamado la atención, aquella chica, la primera vez que hablaron, quiso morir. Era como decía...'Su amor Platónico'. La miraba en los descanso, y había veces que le devolvía la mirada pero nunca pensó en hablarle, claro que al parecer ella no tenia lo mismos planes. Fue ella quien le dirigió la palabra. Saco como escusa que tenia que rellenar una encuesta y ella acepto con una sonrisa, y la hizo. Desde ese día, fueron inseparables, y a los meses, se hicieron novias. Alexandra realmente estaba enamorada de Valentina, a Quien le decían 'Dixy'. Una vez le pregunto porque la llamaban así, y dijo que era porque cuando pequeña, ella era fanática de los Teletubbies, y que le encantaba la del nombre 'Ditxie'. Alexandra al principio solo pudo reírse, le causaba ternura, y solo lograba que se enamorara más y más de ella.
Cuando cumplieron el primer mes, Dixy, hizo una gran cena, solo para ellas dos. Le regalo flores, y le dijo que la querría por siempre, y que estaba empezando a enamorarse de ella. A los dos meses, la llevo a la cima de un cerro, donde se podía ver la ciudad, y lo hermosa que era, hay solo le repetía cuando la amaba, y cuando deseaba que estuvieran juntas por siempre.
Al tercero, cocino una cena romántica, en su casa. Alexandra era feliz con ella. Comieron, bailaron, vieron películas, se rieron, y cuando terminaron, hicieron el amor, Era la primera vez de Alexandra, y la hizo feliz que fuera con ella... y que fuera especial.
Al cuarto mes, la saco a pasear, le compro ropa, y luego le canto una canción. 'Algo mas' De la quinta estación. Dios, Alexandra la amaba con su vida, quería intoxicarse de ella. Dixy, Todos los días la sorprendía con un mensaje en su celular, diciendo ella era su vida. Que estaba muerta, hasta que la conoció y la resucito, que sin ella no era nada y un sin fin de cosas. y todos los lunes, le mandaba una rosa, con una tarjeta diciendo que empezara bien su semana, que la suya lo haría, porque estaba pensando en ella. Había veces que Alexandra se preguntaba ¿Que había hecho para recibir ese milagro? y había veces que le daba miedo, todo era demasiado bueno. Su madre no tenía ni la menor idea, pero sabia que algo había. Alexandra, andaba feliz todo el día.
Un día, Dixy la llevo de fiesta con ella. Alexandra sabia que Dixy, estaba en el vicio.. Fumaba, tomaba y hay veces que se drogaba. Pero estaba tratando de salir... o eso le decía a ella. Esa fiesta no fue diferente. Al principio, estaban juntas y bailar, se besaron y se olvidaron del mundo, hasta que llegaron las amigas de Dixy. Alexandra sabia que las amigas de ella, no le tenían mucha estima, e hicieron todo lo posible para que esa noche se dejara notar. Al principio le dieron licor a Dixy, aun sabiendo que a Alexandra no le gustaba cuando ella tomaba. Trato de decirle, pero Dixy solo la mando al demonio diciendo que estaban en una fiesta, que se relajara. Alexandra le hizo caso, y la dejo tranquila, Luego le dieron cigarros, y ella cayo, Dixy, tomaba y fumaba, y Alexandra miraba desde otro extremo, como ella se divertía, tuvo la intención de irse, y cuando estaba caminando hacia la salida, Dixy la vio y corrió hacia ella. Le dijo que no fumaría y le pidió por favor que no se fuera, que si se quería ir, bien, iría con ella. Alexandra medio sonrío, y se dirigió nuevamente hacia dentro, se sentó en el mismo lugar en donde estaba, y Dixy la saco a Bailar. En pleno baila, una de las amigas de Dixy, se acerco y le ofreció droga. Alexandra en ese momento, paro todo. Dixy se dio cuenta pero no tomo en cuenta... estaba como hipnotizada, se fue a donde estaban sus otras amigas, y se drogo. Alexandra la miraba, y no lo podía creer, ¿realmente iba a hacer eso? Tomo sus cosas, y esta vez si se iba a ir. Salio y trato de tomar un taxi, para que la llevara, pero luego de mirar la hora desistió. Eran las 4:30 de la mañana, nadie la tomaría en cuenta si estaba sola, además no quería dejar sola a Dixy. Sin mas regreso a la fiesta, y decidió dejar de preocuparse, se sentó a su lado y trato de entrar en su circulo de amigas, tomo, bebió y se drogo. Creyó que solo seria esa vez, pero fue a más fiestas con ella y cada vez tomo, fumo y se drogo mas de la cuenta hasta que cayó en el vicio y no fue necesario que estuviera en fiesta para tomar, o fumar o simplemente para drogarse, no...ya no fue necesario.
Era su aniversario del mes 6 y ella le tenía una gran sorpresa. Había hecho un cuadro de ellas dos con una inscripción que trataba de decir todo lo que sentía por ella, pero algo no andaba bien, pues simplemente Dixy no contestaba las llamadas ni sus mensajes, así que fue a buscarla a su casa. Cuando llego la puerta estaba abierta así que solo entro, de por si esa ya parecía su casa. Llamo pero no había nadie, de todos modos subió al cuarto de la chica, porque presentía que debía hacerlo, al momento de estar fuera sintió ruidos, se preocupo y entro. Deseo no haberlo hecho.
En la pieza de la que era su novia, efectivamente ella estaba hay, pero el problema es que no estaba sola. No carajo, su novia estaba muy bien acompañada, y como no si se estaba encamando con otra chica. Ellas gemían y gemían mientras que Alexandra lloraba. No quiso escuchar nada mas, cerro la puerta de un fuerte golpe haciéndose notar y corrió por las escaleras hasta salir y correr a su casa. Cuando estaba a unos 30 metros de la casa de su exnovia, escucho como la llamaba, pero lo ignoro y siguió corriendo.
Llego a su casa y entro rápidamente bajo la mirada preocupada de su madre, quien la siguió hasta su cuarto pero no pudo entrar ya que Alexandra se había encerrado. Escucho como lloraba como por media hora, hasta que se callo, salio y le dijo que estaba bien que no se preocupara y volvió a encerrarse.
Los días pasaban y Alexandra no mejoraba. Si bien estaba igual que antes, se notaba que tenia algo. Andaba con los ojos triste, ya no tenia la carisma de siempre, si no mas bien emanaba una energía que te daba pena y tristeza y ganas de llorar. Sin mencionar que en el institudo donde habia conocido a Dixy, todos sabian lo que habia pasado, y cada vez que veian a Alexandra la llamaban 'La Cornuda'. Habia veces que insluo, ella pasaba y las chicas se reian diciendo cosas. Sus amigas por su parte, no hacian nada mas que recordarle a Dixy, como no sabian, siempre le preguntaban, pero ella no era capaz de responder, hasta que un dia, simplemente dejo de ir. Alexandra había dejado de responderle las llamadas y mensajes a Dixy. Su madre siempre le decía que había una chica que la iba a buscar con el fin de hablar con ella, pero nunca la recibía.
Un día simplemente dejo de ir, de llamar y de enviar mensajes. Alexandra supo que se canso. Con el pasar de los días su madre estaba mas preocupada que nunca así que llamo a una de sus amigas; Jane; Quien al saber lo que pasaba no dudo en ir a su casa y sacar a Alexandra lo que sea que estuviera pasando. Tenía pensado llevarla al cine, a comer helados y luego a alguna feria artesanal al lugar donde ella quisiera. Pero las cosas no siempre salen como lo planearon, Jane llevo a Alexandra al cine, estuvo bien pero no logro que Ale sonriera. Luego a comer helados y hablaron de un sin fin de cosas, y después de tanto tiempo Jane logro ver la sonrisa de Ale, e incluso un par de risitas de su parte, pero las sonrisas y risitas desaparecieron en el instante que Ale fijo su mirada tras Jane para dar paso a una mirada triste y unas cuantas lagrimas. Jane no supo de inmediato a que se debía, entonces volteo y vio la razón. Detrás de ellas estaba Dixy, con otra chica, y a juzgar por como actuaban y estaban se podría decir que eran algo mucho más que amigas, suspiro molesta, primera ves que logra que Ale se ríe y se topaba con ella. Jane quiso ir y sacarles la cabeza en se momento, pero al ver la expresión de Alexandra supo que no era el momento. Estiro su brazo por encima de la mesa y seco sus lagrimas, cuando la miro ella le sonrío de forma amistosa, se levanto y tomo su mano para ayudar la a levantarse, enredo sus dedos con los suyos y la miro dando le fortaleza y se retiraron bajo la mirada atenta de Dixy, mientras ellas fingían ser novias. Solo era para fingir, ya que una vez fuera Ale se derrumbo de nuevo, pero quería irse a su casa, así que Jane la fue a dejar, y no muy convencida se fue. Entro a su casa y no tomo en cuenta a nadie. Fue directo a su cuarto, prendió música y miro hacia su escritorio… donde estaba la solución a sus problemas...

sábado, 8 de diciembre de 2012

Introduccion

La respuesta a sus problemas estaba hay, frente a ella. Solo tenia que ser capaz, un poco de valor y todo acabaría, Sus tormentos, las burlas, los rechazos...Todo.
Suspiro aguantando las lagrimas, no quería llorar, no estaba acostumbrada a llorar, ni siquiera cuando estaba sola, llorar para ella era un signo de debilidad, y si ella era débil...Bueno pasaría lo que estaba a punto de pasar.
Miro por la ventana, Llovía y ella ni cuenta se había dado, Suspiro levantándose del suelo, prendió su equipo, puso un poco de Rock alternativo...Cosa que no se escuchara lo que ella estaba haciendo en su cuarto. Corrió a la puerta y la cerro con seguro. No quería que nadie la interrumpiera.
Se apoyo en la puerta y miro hacia su escritorio, fijo su vista en aquélla caja azul, Se acerco a paso lento, cuando estuvo en frente de ella, la tomo en sus manos con cierta nostalgia. Recordaba como la había obtenido. Sonreí ante el recuerdo. Era uno de los pocos buenos recuerdos que tenia de su vida. Uno de los pocos..
La abrió para ver que tenia en su contenido, Con todo lo que le había pasado últimamente hasta eso había olvidado. Soltó el aire del golpe al encontrar una navaja dentro de ella. No era la única cosa. Estaba la navaja y unas cuantas fotos de ella y su pareja… su pareja, la persona que tanto daño le había echo..
Cerro los ojos aguantando las lagrimas, pero no pudo contarse, cerro al caja de golpe dejándola donde la había encontrado, las piernas le flaquearon e hicieron que ella cayera de rodillas. Sus manos las posesiono en su pecho, mientras las lágrimas que tanto había evitado por fin corrían por sus mejillas. Sollozo, le había echo tanta falta descargarse...Poder contarle su dolor a alguien, pero no...No podía, si lo hacia...Sabia a la perfección que tendría que olvidarse de su familia por completo, y aunque no la apoyaban en lo absoluto con sus problemas, los amaba.
Levanto la cabeza de golpe al escuchar como golpeaban su puerta, solo escuchaba los gritos de sus hermanos, que le pedían que bajara la “basura” de música que tenia.
Suspiro, seco sus lágrimas con el dorso de su mano derecha y se levanto a  duras penas. Abrió la puerta solo para gritar un fuerte “Jodanse” para luego cerrar de un fuerte portazo, cerrándola nuevamente con seguro.
Camino lentamente hasta el escritorio, tomo la caja y la abrió sacando la navaja. Miro la escritura grabada que tenia, era un simple “A & V. Te amo mi vida” Unas lagrimas se deslizaron por sus mejillas.
-También te amo...-Susurro. Abrió la navaja y sin pensar mas la puso en su muñeca...Ahora todo acabaría, ya no podía superarmas toda esta mierda de vida que tenia, Ahora todo se terminaría y no la volvería a torturar...la apego mas sintiendo un pequeño dolor, miro y vio como un hilo de sangre corría hasta caer, Bien...estaba empezando, Sin más corto cerrando los ojos. No era tan masoquista.
Cerro los ojos por un largo periodo sintiendo como la sangre corría, al principio sintió un pitido débil en su oído, que fue subiendo de intensidad hasta volverse un zumbido constante. Sus piernas flaquearon haciendo que cayera al suelo sin poder contenerse, miro hacia la puerta con la mirada borrosa, ¿Acaso nadie se preocupaba por ella? Eso ya no importaba, Cerró los ojos y ya no recordó más.